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Mostrando entradas de julio, 2010

Un gran amor

Ha sido sofocante el día de hoy; tanto en temperaturas, como en la intensidad de cada momento.


Paré delante del portal de mi casa. Sequé el sudor de mi frente con una mano empapada. Abrí el bolso. Dejé caer las compras de papel sobre el asfixiante suelo. Empecé a escarbar por los bolsillos de mi pequeño Dior buscando las llaves de mi estudio. Abrí la puerta. Se empezaba a respirar un aire tranquilo, un aire familiar, un aire seguro. Llamé al ascensor mientras apilaba facturas en mis manos. Olvidé cerrar el buzón. No me preocupaba demasiado. Apreté con desgana la A del ascensor. A de aturdida, de amante, de astura, de atenta...; a de ático.
Al cerrar la puerta noté como se desplomaba la presión de ser quien no era, a la vez que el bolso en el suelo. Me descalcé. Mis pies doloridos encontraban alivio sobre el frío mármol. Desabotoné mi camisa pausadamente, sensualmente y la dejé caer por mis brazos mientras buscaba la mirada ardiente del hombre que no existía. Descorché mi pantalón. Res…

Noches de verano; verano sin noches

Las noches de verano son noches porque deja de brillar el sol, porque se puede respirar en la calle, porque el asfalto no escupe calor ni trozos de alquitrán mojado, porque la gente se anima a salir a la calle sin el temor de olas de calor o tsunamis de altas temperaturas. Las noches de verano son esas margníficas horas en las que en tu cama, en silencio, dejas la ventana abierta, escuchas el ruido del silencio y sólo con el resplandor del ordenador puedes ver como se hace de día. Las noches de verano se viven despierta igual que los días se viven dormidos.

Hoy empiezan mis noches de verano. En el seco suelo de mi cuarto. En la soledad de buscar amparo en una pantalla inclinada de ordenador. En la necesidad de llegar a las seis de la mañana con historias adolescentes o frívolas de auténticos líderes de masas. En la transparencia de un libro. En la lectura somnolienta de cualquier párrafo guardado. En los pensamientos de historias a medias. En los sueños de cosas imposibles. En las fan…