El llanto de una batería

Un escenario vacío. Las luces empezando a desprender calor. El brillo chispeante de los focos. El deslumbramiento de no ver el fondo de la sala. Una cerveza medio vacía a mi derecha. El compás de las canciones en mi cabeza. El ritmo de mi corazón cada vez más y más frenético. Un pie de micro medio tumbado. El backstage vacío. En mi reloj tres horas para empezar el concierto.

La música nunca deja de sonar. Esté triste, esté contenta. No puede decidir cuando cambian los ritmos, los tiempos, cuando habla o grita de enfado. La música suena porque tiene que sonar, es su misión; y yo la interpreto porque es la mía, porque es lo único que sé hacer.

Sólo faltaban tres horas para ese concierto y sabía que todas las canciones sonarían bajo el mismo patrón, bajo el mismo ritmo, bajo las mismas baquetas. Bajo el llanto de la batería. Bajo el sonido desgarrador de una huérfana de dueño. Bajo la mirada inquisidora de un grupo que sabe que no hay sustituto para empezar y terminar sus canciones. Bajo el escepticismo de un público que todavía recuerda la sonrisa alegre del antiguo batera. Bajo la rabia, el odio, el miedo, la pena de un triste domingo.

Bajo el recuerdo de quien fue un buen amigo de la música de Albacete. Bajo la atenta mirada de Cristóbal, que desde allí arriba cuida para que se puedan apagar las luces y el concierto pueda comenzar.

The show must go on.
Descanse en paz, crack



Para
Cristóbal Martínez Cantos

Comentarios

  1. La vida es así de triste e inesperada, cuando menos lo esperas viene la parca y todo termina. Por eso hay que vivir cada día como si fuese el último,decir aquello que callamos, amar lo que nos dejen y beber a todo lo que nos inviten.

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  2. En el camino que vivimos se podrán ir las personas, dejarnos solas, pero lo que nunca harán es borras la huella que dejan en nuestro corazón, la huella que dejan en nuestros sentimientos, la huella que dejan en la vida...

    Un Besico enorme bonica!!!

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