Noches de verano; verano sin noches

Las noches de verano son noches porque deja de brillar el sol, porque se puede respirar en la calle, porque el asfalto no escupe calor ni trozos de alquitrán mojado, porque la gente se anima a salir a la calle sin el temor de olas de calor o tsunamis de altas temperaturas. Las noches de verano son esas margníficas horas en las que en tu cama, en silencio, dejas la ventana abierta, escuchas el ruido del silencio y sólo con el resplandor del ordenador puedes ver como se hace de día. Las noches de verano se viven despierta igual que los días se viven dormidos.

Hoy empiezan mis noches de verano. En el seco suelo de mi cuarto. En la soledad de buscar amparo en una pantalla inclinada de ordenador. En la necesidad de llegar a las seis de la mañana con historias adolescentes o frívolas de auténticos líderes de masas. En la transparencia de un libro. En la lectura somnolienta de cualquier párrafo guardado. En los pensamientos de historias a medias. En los sueños de cosas imposibles. En las fantasías de proyectos. En el sexo de lo ajeno.

Hoy empiezan mis noches de verano.
Hoy creo que ha entrado el verano para mi.

Comentarios

  1. pues a disfrutarlo! que el verano está para eso (o para dejarse caer por Barcelona con más tiempo)

    :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Siempre

Hablemos del amor

Por algún escondite de las sábanas