"De mayor quiero ser como vosotras"

No todo es sexo. No todo es hablar de sexo. No todo tiene que ver con dejar resbalar ropas por los hombros y recogerlas del suelo tras probar la dulzura de otro cuerpo. A veces, en algunos momentos, existen otras cosas, y otras personas y sentimientos que no tienen que ver con palpitaciones ni convulsiones, sino con esa extraña sensación que va más allá del placer carnal, del placer temporal; del placer.

Subió las escaleras tímida. No era más que una tímida chiquilla que no sabía que tenía que meter en su nueva bandolera de marca, ni como tratar con personas que ni le miraban a la cara. Salía, como quien sale todos los días, con la sensación de que el mundo era grande, y pequeño, y sobre todo desconocido y extraño.

Quizá cualquier estímulo hubiera sido suficiente, pero no fue esa respuesta aleatoria.

Y llegó un día. Y detrás el otro. Y el siguiente. Y tras uno y otro llegó un momento en el que no se marcó un final, y lo pasos que se dieron se continuaron y continúan. Y nunca se sabe hasta dónde llegará el punto en el que tener que cruzar los caminos, o separarlos, o continuarlos, o dejarlos congelados en el tiempo. Pero mientras tanto, esa pequeña y tímida chiquilla, seguro que sigue disfrutando de cada momento, porque sabe que la fuerza de un equipo, es el equipo.

Y mientras que otros lamentan, y lloran, y rien, y disfrutan de las mieles del amor y desamor, esa chiquilla tiene la suerte de tener una compañera de batallas. Y puede escuchar día tras día un: "de mayor quiero ser como vosotras"; y eso no le hace más que corroborar que va por el camino adecuado, el de disfrutar de la vida como si cada segundo fuera el último suspiro antes de llamar a las puertas de San Pedro.

Y esa compañera de viaje, seguro que le seca las lágrimas cuando algún cabronazo juega con su corazón o su deseo. Y seguro que juntas brindan por los proyectos y porque un día tras otro, siempre hay algo que celebrar. Y le plantan cara a la vida, y se ríen por lo que hay y lo que vendrá. Y fantasean con parques y pañales, y cenas de sábado entre vino y amigos, y juegos a la luz de la chimenea, y dos besos y hacer el amor con sus parejas.

Y esa joven llena sus bonitos bolsos de amor, cariño y miles y miles de recuerdos que, pase lo que pase, siempre formarán parte de su vida. Y por eso sonríe, brinda y da gracias por tener la gran suerte de saber que significa, realmente, una palabra tan usada y desconocida por todos: amistad


Feliz cumpleaños, honey!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Siempre

Hablemos del amor

Por algún escondite de las sábanas